Acondicionamiento Muscular y Abdominal " BRACING "
Prescripción de ejercicios para el fortalecimiento abdominal.
Los músculos de la pared abdominal (recto abdominal, oblicuo externo, oblicuo interno, transverso abdominal) y psoas-ilíaco con fundamentales para el correcto funcionamiento del raquis lumbar. El papel estabilizador de la musculatura abdominal se basa en su capacidad para disminuir la presión intradiscal en el raquis dorso-lumbar, por mediación del aumento en la presión intra-abdominal, junto a la activación de la fascia toracolumbar por la acción de los músculos anchos del abdomen (oblicuos y transverso abdominal) y aumento de la rigidez raquídea.
Localiza los músculos Psoas e ilíaco y fíjate en su origen e inserción. Para ello puedes utilizar la lupa, que te permitirá ver al máximo detalle sus inserciones óseas y dirección de las fibras musculares. Observa como ambos músculos se insertan en el trocánter menor del fémur.
Ejercicios de acondicionamiento abdominal
El desarrollo de la resistencia muscular abdominal es un objetivo en el ámbito del ejercicio físico para la salud, por su importancia en el correcto funcionamiento del raquis lumbar, así como por sus implicaciones en la prevención y rehabilitación de patologías lumbares (Juker y cols., 1998). De hecho, las personas con dolor lumbar crónico tienen menor resistencia abdominal que personas sin dolor (Ito y cols., 1996).
Una adecuada resistencia muscular abdominal aumenta la estabilidad del raquis (Warden y cols., 1999), al desencadenar un aumento de la presión intra-abdominal en el raquis dorso-lumbar (Cholewicki y cols., 1999), traccionar de la fascia tóraco-lumbar por la acción de los músculos oblicuo interno y transverso abdominal (Fritz y cols., 1998) y aumentar la rigidez raquídea.
Es preciso dar predominancia al trabajo de los músculos anchos del abdomen (oblicuos y transverso abdominal) (Hodges y Richardson, 1997), ya que tienen mayor capacidad estabilizadora que el recto abdominal, que presenta un mayor potencial como flexor del tronco (McGill, 1991), y menor capacidad para elevar la presión intra-abdominal. El transverso abdominal es el músculo abdominal que más aumenta la presión intra-abdominal, seguido de los oblícuos interno y externo.
Un adecuado tono muscular abdominal es importante, si bien ciertos ejercicios abdominales pueden ser inadecuados para el raquis dorso-lumbar. Juker y cols. (1998) consideran que el ejercicio ideal es aquel que activa suficientemente la musculatura abdominal sin imponer excesivo estrés compresivo sobre el raquis lumbar.
Al seleccionar los ejercicios para el acondicionamiento muscular abdominal, hay que basarse en una serie de principios (López y Rodríguez, 2008):